Decisiones, nos marcan la vida

Decisiones, nos marcan la vida

A menudo en nuestra día a día relegamos la capacidad de decidir y el poder de nuestras decisiones a mecanismos automáticos e inconscientes . Y es este hecho tan aparentemente inocente el que nos priva de la libertad que poseemos de manera natural.

Voy a explicar un poco mejor esta reflexión. El ser humano es libre por naturaleza y esa libertad nos la proporciona la capacidad de decidir, es decir si tu tienes dos opciones puedes elegir libremente cual es la que más te interesa, pero si sólo tienes una posibilidad no tienes libertad de elección y tienes que optar por esa opción quieras o no, te guste o no. En nuestras vidas nos encontramos momentos de estos en los que creemos tener una sola opción y esto nos puede causar un problema personal o interno, pero no había otra opción de modo que de alguna manera nos consolamos.

decisiones

La cuestión es observar si cuando vemos una sola opción es porque realmente no hay más opciones o si nosotros mismos hacemos desaparecer las otras posibilidades. En nuestro sano juicio contestaríamos que no hacemos eso, pero hay una serie de conceptos e ideas que hemos asumido desde hace tiempo y que no hemos revisado también hace tiempo, entonces damos por sentado la validez de dicha idea y nos guían de una manera automática en nuestras decisiones diarias. Por ejemplo alguien piensa que el pan es perjudicial para la salud y al leer una carta de un bar decidirá sin pararse a pensarlo que todas las tapas que tengan pan no son válidas. En un ejemplo un poco más abstracto una persona crece pensando que tener miedo es una experiencia demasiado desagradable, este hecho le marcará en cada una de sus decisiones siempre optando por la opción que da menos miedo, de manera que inconscientemente irá eludiendo en su vida decisiones que conllevan riesgo y poco a poco va a tender a ser una persona cada vez más conservadora, más aprensiva y al final va reduciendo su círculo de experiencias por lo que va reduciendo su vida.

Por esto es tan importante hacernos cargo de nuestras decisiones por pequeñas que sean, para seguir siendo libres y elegir donde queremos ir, qué queremos ser y cómo queremos hacer las cosas. Te invito a que te pares a pensar un segundo cada vez que tengas una decisión que tomar, no importa que parezca ridículo, párate a pensar si quieres hacer eso que vas a hacer ahora, si lo puedes cambiar o si lo puedes hacer de otra manera, no sé hablo por hablar pero ¿seguro que no tienes otra opción, que no puedes elegir? Escúchate y ten en cuenta lo que hay en ti para tomar esta decisión. Lo hacemos a menudo ¿té o café? ¿descansar o aprovechar el tiempo? ¿parar a escucharme o no parar? ¿ser feliz o no serlo?

 

Ya digo de antemano que estas ideas y conceptos están muy arraigados en nosotros, cuesta quitarlos y que están ahí porque realmente en un momento esa decisión fue tomada y el resultado fue positivo, de modo que si queréis revisar hacedlo siempre con cariño y ternura.

La próxima semana hablaré de qué nos hace guiarnos por estas ideas antiguas y para qué las instauramos como guías en nuestra vida, en definitiva para qué rehuimos de hacernos cargo de nuestras decisiones.

Trátate como te gustaría que te tratasen.

Escrito por David Garrido Díaz

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