Exigencia y Castigo

Exigencia y Castigo

Cuando hablo de exigencia y castigo me estoy refiriendo a la auto exigencia y al auto castigo. Es curioso pero estos dos concepto suelen aparecer en la mayoría de las personas con las que trabajo y es una tónica generalizada tener que lidiar con estas dos actitudes muy a diario.

Partamos de qué es la exigencia, se trata de una petición enérgica donde de alguna manera lleva implícito un corto plazo de tiempo para la realización, es decir que suele acarrear una premura en la realización de la tarea. Esto nos pone en contacto directo con la impaciencia y la inmediatez de las cosas, no sé a vosotros pero a mí ya me empieza a estresar.  El castigo es una sanción que se impone al hacer algo incorrectamente o por fallar. Si vamos captando la situación es que en principio nos exigimos para conseguir algo y si no lo hacemos nos castigamos.

Y yo me pregunto ¿para qué? Para qué tanta exigencia y castigo. Como venimos de una educación basada en el castigo y la sociedad tiende a la competencia puedo sacar y entender que estos dos actos inicialmente lo establecimos como método de motivación. Si lo piensas cuando te exiges das más de ti mismo para conseguir aquello que te estás exigiendo, y el castigo al ser una consecuencia negativa de un acto nos invita a no repetirlo. No sé si te ocurre algún otra razón por la que estar exigiéndote y castigándote. Utilizando esto que expongo hay un asunto que me asalta, si lo que quieres es motivarte ¿es esta la mejor opción? ¿es así como lo harías con alguien a quien quieres? 

exigencia

La realidad es que estos dos actos no consiguen su objetivo siempre, es más la mayoría de las veces provocan una sensación completamente opuesta. Observa si te exiges y castigas por tus errores a menudo y si es así observa como te hace sentir. Si te has parado a hacerlo la respuesta puede estar cerca de que te hace sentir frustrado/a, apagado/a, triste, agotado/a, estresado/a, angustiado/a... y es que abusar de estas dos herramientas provoca todo esto, una sensación de no poder, de no valer es decir te baja tu auto estima y tu auto concepto.

Rizamos el rizo si además de manera inconsciente si nos marcamos un objetivo imposible de conseguir como por ejemplo estar seguro/a (en otro artículo ya hablé sobe la imposibilidad de conseguir seguridad), es entonces cuando nos hacemos mucho daño. Nos auto exigimos para intentar conseguir algo que no alcanzaremos nunca, imagina que esfuerzo y que frustración continua, y en el intento cuando te equivocas o cuando ves que no llegas sacas la fusta y empiezas a castigarte por ello. Así te estás tratando muy dúramente, incluso me atrevería a decir que con crueldad.

Y me surge una duda importante, ¿en qué momento pensaste que este método es el mejor para llegar a conseguir lo que quieres en la vida? Es posible que te ayude en determinados momentos, pero como sistema fijo es muy dañino, te vuelves muy inflexible, duro/a e incluso das miedo.

Este artículo es una invitación a revisar tu sistema de motivación para conseguir tus metas, para que mires que cantidad de auto exigencia y auto castigos aplicas en tu vida y para que observes cómo te hace sentir este sistema. También te invito a que cambies este método por palabras agradables, por tratarte con un poco más de cariño y amor compasivo, en definitiva que cambies el látigo por los abrazos. Créeme cuando te digo que el ser humano reacciona mejor a las muestras de cariño.

Trátate como te gustaría que te tratasen.

Escrito por David Garrido Díaz

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