Intimidad personal y su importancia

Intimidad personal y su importancia

La importancia de Intimidad Personal

Todos tenemos nuestra intimidad, tenemos nuestros secretos, nuestros pensamientos que no le expresamos a nadie e incluso actos que preferimos no compartir. Pero la intimidad personal va más allá  de esto. Yo describo la intimidad como la posibilidad de encontrarte contigo mismo/a en un determinado momento, sin nada más que hacer que no hacer nada. Es ese momento en que no le das prioridad a nada, lo más importante es estar contigo, sentirte, pensarte, recapacitar, meditar…

Piénsalo por un momento, ¿Cuántos minutos dedicas al día a estar contigo a tu intimidad personal? No es lo mismo hacer cosas que te gustan y te hacen sentir bien, ya que si lo haces con gente ya no tienes esa intimidad, y si estás haciendo cosas ya no estás pendiente de ti. A estar sólo contigo.

La imagen que me viene a la cabeza cuando planteo este concepto a mis pacientes es una persona corriendo tanto que es capaz de dejar atrás a su propia sombra, pero cuando para la sombra tarda en llegar pero finalmente la alcanza y se encuentran. Este encuentro es realmente rico, sin necesidad de hacer nada, tan sólo escuchándote aparece una cantidad de información increíble e indispensable. La sensación es como si todo encaja más fácilmente y es que le dejamos a nuestro sistema natural de equilibrado que funcione. En Gestalt se llama Autoregulación Organísmica. Se refiere a la tendencia que tiene el cuerpo a buscar el equilibrio, a regularse en función de lo que necesita más imperiosamente, y cuando hablo de equilibrio es en todos los planos.

Intimidad personal

Si andas con mucha ansiedad y eso te hace comer más de la cuenta prueba a parar al menos 15 minutos cada dos días y verás como la ansiedad va rebajándose y no tienes tanto apetito. Si lo que necesitas es cariño verás como aparece en ti una intención de autocuidado. En cualquier plano que lo plantees tu cuerpo, tu mente y tus emociones van a tender al equilibrio, a compensarse. Esta es la manera que tenemos de regenerarnos, de resetear y de poder compensar todas esas malas actitudes que tenemos al cabo del día.

Pero nos encontramos con un problema (esto no es una imaginación, es lo que dicen la mayoría) “pero cómo voy a estar 15 minutos sin hacer nada”. Este es el problema, que no nos tenemos en prioridad a nosotros mismos, que ponemos antes todas las tareas pendientes que dedicarme el 1% del tiempo del día a mí, sin mi pareja, sin niños, sin trabajo que hacer, sin casa y sus quehaceres, un tiempo para permitir encontrarme a mi mismo/a.

Y recuerda que en tu intimidad personal no tienes que hacer nada, nada. Sólo obsérvate, qué sientes, qué necesitas, qué estás pensando, cómo está tu cuerpo, qué te apetece...

Trátate como te gustaría que te tratasen.

Escrito por David Garrido Díaz

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